Una rutina que no haces no sirve de nada. Por eso esta tiene cinco pasos y no quince: limpiar, hidratar, proteger del sol, cuidar la barba y cortar las uñas.
El orden importa menos que la constancia. Dos minutos por la mañana y dos por la noche hacen más que un armario lleno de productos que abres una vez.
Iremos añadiendo aquí los productos concretos que probamos para cada paso.

